Hay ciudades y ciudades, algunas que te envuelven de placer y lujuria ferroz, otras que odias por tan solo oler la amargura que esconden sus habitantes.
Yo conosco una ciudad que es así, es la tierra de Adán, la tierra que hemos forjado nosotros mismos, con nuestra ira la hemos hecho una tierra de oscuridad plena, en la que solo se evidencia lo malo y no lo bueno que tenemos. Ya a pasado mucho tiempo, ya las posibilidades de de recuperar el "Paraiso Prometido" son escasas, lo unico que queda por hacer es rezar, hacer la paz mundial y porsupuesto: amar. suena cursi pero así es.
En esta tierra yo vivo y se que es lo bueno y lo malo para ella, cosa que muy pocos lo saben o no lo quieren saber. Yo tambioen cometo herrores, algunas veces graves otras de grado minimo, pero aunque sean minimos esos herrores y dificiles de voltear sus efectos hago lo posible por recuperar lo perdido.
Una vez alguien me dijo: " Bienvenido a la ciudad de los árboles perdidos, donde nada es lo que vez, donde nada es realidad. Haz llegado a la ciudad al país de los perdidos, donde cada anochecer se oyen árboles llorar..."
Pues hemos hecho de nuestra propia tierra un abismo perdido, se destaca su pobreza, guerras, angustias, todo lo malo, lo inhumano.
martes, 19 de febrero de 2008
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